En el contexto de customer experience, utilizamos este término para hablar de la importancia de tratar a los clientes con la atención individual y personalizada que se merecen, es decir, tratarlos como humanos, no como mercancía. Puede sorprender escuchar que una customer experience humanizada depende del uso de tecnología. Para crear customer experiences humanizadas, las empresas deben combinar lo mejor del personal y de la tecnología para ofrecer una experiencia al cliente empática, fluida y consistente en todos los canales.